El Carnaval es la fiesta del desenfado bajo máscaras y disfraces llenos simbología y tradiciones ancestrales. Con el Carnaval se dice adiós a los meses de nieve, frío y oscuridad, y se da la bienvenida a la primavera, generadora de vida y época de fertilidad. Durante el largo invierno, los difuntos se hallan perdidos y el Carnaval es el momento idóneo para ayudarlos a encontrar su camino hacia el Más Allá, para que luego concedan la fertilidad necesaria para el resto del año: fertilidad de la tierra, de los animales y de los hombres. Para que se realice esta concesión, los vivos deben entrar en la nueva estación purificados, sin culpas ni vicios, tanto individual como colectivamente. Por ello, los aspectos negativos se personifican en un determinado personaje, el alma de la fiesta, que es juzgado y condenado a muerte, llevándose a la tumba las malas acciones de la población.
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