lunes, 27 de agosto de 2012

Arista Este y Norte al Pico Palas - Completando el circulo de aventura...

Reflejo matinal

Atentos
 Y aquí acabamos el ocho perfecto, madrugamos de nuevo y nos ponemos a la faena... Me gusta lo que veo, la linea horizontal que va apuntando al cielo...esto es cosa de dos, y hoy me toca a mi empezar  con el primer largo...
La mañana pasa intensa, agradable y sonriente... allí en la cumbre nos ofrecen una bota de vino, que por supuesto no rechazamos...
Me ha encantado esta actividad, me ha parecido humana  y agradecida, y para que todo salga redondo...aún nos quedan unas cervezas en la nevera...
Despuntan las luces

!!Sigueme!!

Ensamblamos

Subo y bajo

Bebe y escala

Sombras

Colores

martes, 21 de agosto de 2012

Pitón Von Martin y Arista de los Geodésicos al Pico Palas...

La niebla nos recibe

 ´El alpinista es quién conduce su cuerpo allá dónde un día sus ojos lo soñaron´
Gaston Rébuffat

 El señor Luis en es un crack. Él tenia ganas de repetir esta actividad de tres días, es un ocho perfecto y hermoso que se dibuja sobre el Pico Palas y el Arriel,  cabalgando hacia el cielo y hacia el suelo por cuatro de sus aristas. Por mi parte tenía ganas y ansiedad de salir de nuevo. De conversar con el señor Luis, de volver a la cumbre del Palas y recordar así otros momentos de mi existencia, de intentar el Pico Arriel, y si es por esa Arista que tanto disfrutamos en el horizonte mejor que mejor. Ya tenía ganas...
Una tarde magnífica de luz...

El pitón nos saluda y se descubre

De vuelta al estilo rústico
Palas humeante
 La tarde es de colores, de niebla y de motivos para ocultarse. El Palas se destapa y se vuelve a esconder. Es como un niño  muy humano, que siempre encuentra un motivo para volver a nuestros ojos. Cerveza, paisaje, conversación y reflexión....así pasa la tarde. hemos echo alguna trampa para ellegar hasta aquí, así que precisamente por eso, tambiñen debemos de celebrarlo. De Luis aprendo y me dejo llevar, aunque mañana la montaña decidirá quien abre el largo duro...

Amanece en el circo de Arremoulit

Madrugadores
Refugio de Arremoulit

Telera en el escaparate
 Madrugamos y comenzamos a andar, entreteniendonos con la luz y el panorama. Menudos lastres que llevamos colgando del pecho, algo incómodos para escalar, pero sin los cuales tampoco sería lo mismo el serpenteo pirenaico este que tanto nos gusta. Entre reuniones y sonrisas vamos ganando metros a la pared, hasta que Luis se trabaja el diedro problemático que ya nos saca de la vertical para disfrutar de un paseo de nubes mientras vamos saboreando la cumbre del Palas, unos cientos de metros más arriba. Allí tenemos compañía, sobretodo francesa, demostrandonos que la montaña, por supuesto,  es para todas las edades.
Frio en las manos
Lurien y Pico de Artouste
 La bajada nos la planteamos con delicada concentración por la arista de los Geodésicos, que la disfrutamos como niño, trepando y desptrepando hasta llegar a las zonas más amplias, bordeando la cara Norte de esta montaña, que aún alberga algún nevero después de este verano tan caluroso...
Y saltando entre bloques llegamos a la paz del refugio, al murmuro francés y a las latas de cerveza fría. Untamos los pies en la gélida agua de los ibones de Arremoulit. Miramos hacia arriba....y volvemos a recordar que cualquier pared es buen motivo para el vuelo y la aventura....
Muchas gracias Luis, por plantearme esta actividad tan clásica....mañana más, que nos vamos al Arriel, a completar este ocho tan bonito.
Vacio y soledad

Caminando en la arista

La estética de la aventura
Sombras de la tarde

Rincones de magia

Punta Escarra, Collarada y la Arista Este del Arriel



Suavidad granítica



Y al descanso de casa...

lunes, 20 de agosto de 2012

EN CANFRANC... CAMPO DE TRABAJO INTERNACIONAL 2012

En casa de nuevo
Me apetecía compartir esto.... 
Estoy inmerso en una nueva andadura, a la que me gustaría que os acercarais, ya sea por acá viertualmente o físicamente en este entorno mágico que es Canfranc... Aca, todos los chic@s del campamento van contando sus experiencias, y lo voy aderezzando con fotos....espero que os guste....

http://campocanfranc2012.blogspot.com.es/

lunes, 13 de agosto de 2012

VIGNEMALE - Las huellas del Señor del Pirineo (Cara Norte Clásica)



Un sueño cumplido

Asomate
  “Uno no admira lo suficiente las nubes. Quizás es por eso por lo que viajan tanto: la indiferencia de los hombres las torna volubles” 

 Conde Russell
Cuatro locos, cuatro amantes, cuatro miradas, cuatro mochilas cargadas de sueños y nervios cruzan el túnel de Bielsa rumbo a esa montaña lejana. Es la montaña del Conde Rusell, es el “señor” de los Pirineos.  Lejos de casa, de la civilización, de lo cómodo, de lo fácil, de este mundo revuelto del que escapamos a una velocidad vertiginosa montados en la “furgonetilla” de Alberto, que a veces nos da un poquillo de vértigo…  Pollito duerme, descansa, acaba de bajar del Mont Blanc y sigue soñando mientras le dejen, está pensativo, y sabe que estos días le van a sentar bien, la incertidumbre, las caricias al cielo, un lugar a la vez tan cercano y tan lejano como es el Circo de Gaube, y a su vez, ya estamos pensando en vislumbrar  la imponente cara Norte del Vignemale….los cuatro.
Atrás vamos Iván y yo, que disimulamos lo nuestro entre risas y chistes. Nos entendemos, nos queremos y estamos dispuestos a dejarlo todo allí arriba. Para nosotros supone un reto, una nueva aventura de la que estamos sedientos. Aceptamos, y entonces nos tornamos efímeros, compañeros, y sobretodo respetuosos…
Caen los rallos de la tarde, y el sudor le acompaña, las mochilas pesan cada vez más pero cada uno aporta un ingrediente mágico para hacer del sendero algo más sobre llevadero. La escena es divertida…. Todo el mundo baja con pequeñas mochilas rumbo al parquin de Pont de Espagne, nos ceden el paso amablemente mientras clavan sus miradas en esos estúpidos bultos del que sobresalen varias cuerdas y algún piolet…. ¿con este calor?, ¿a estas horas? Me gustan estos cruces de miradas, muchas veces me parecen de incomprensión… y también es otro de los motivos de repetir mañana.

Cae la noche y el sueño

Pero no se duerme...
 
Escurrimos camisetas, nos abrigamos, pedimos cerveza  en Oulettes de Gaube, preparamos la cena, echamos unas fotos al anochecer, pedimos otra cerveza y nos alejamos a montar nuestro chalet, se hace tarde y hay que madrugar. Disfruto con el paseo lunar entre la arista del Vignemale y los caprichos de la luz, pero estoy nervioso. Iván ya duerme, y sin hacer mucho ruido me acuesto a su lado. A las 3 30 ya estamos terminando de desayunar, infusión, azúcar, y una buena dosis de agua para hidratarnos mal…como siempre. Vamos inventando el sendero, entre los derrubios del glaciar nos acercamos por su morrena lateral hasta que comienza el hielo, el caos, y el chirriante sonido de los crampones clavándose en el suelo helado. Cruzamos alguna grieta, con talento vamos acercándonos a la base de la pared, y a su vez el alba empieza a despuntar queriéndonos iluminar esa cicatriz que surca el rostro más vertiginoso del Vignemale, la conocida ofita verde, donde continúa esta aventura que ya ha comenzado hace un par de horas.

Laberinto de madrugada



Búsqueda

Cambio de texturas
 Nos ponemos a la labor, remangamos pantalones y suspiros y avanzamos al ritmo de un  sol que se reniega a bañarnos con su calor, como avergonzado de iluminar este paisaje salvaje, agreste, alejado y lleno de susurros alpinos que llenan nuestra imaginación.  Pienso que toda pared es razón para el vuelo, pero este lugar es diferente, sus casi mil metros de mirada nos hace sentir ignorados, mientras parte de este libro enorme se deshace ante nuestras miradas. Brazada a brazada, paso a paso, esfuerzo a esfuerzo vamos pasando hojas de este libro milenario, nos montamos a la arista mientras Alberto y Migue siguen la reseña “virtual” del señor Rabier, que como una lagartija serpentea por la pared como si fuese el salón de su casa. Cada uno vive su historia, su aventura, y de vez en cuando, comunicamos con ellos para saber en qué página estamos. Pasan muchas horas de pared, de convivencia, de ensamble y largos más y menos comprometidos, de cansancio, de derrota y de alegría, mientras que metro a metro, vamos concentrándonos en la cumbre de este señor, que a su vez se despeja y se libera de esa boira matinal que barría la punta. Tras cabalgar por la arista nos cruzamos de manera intermitente hasta la zona de esquistos rojos, que nos dan otros cien metros de cuidadosa escalada, tramos descompuestos y sabor a arista, mientras olemos que la cumbre empieza a estar cerca. El cielo se despeja, dejamos de mirar a las nubes y mientras hidratamos un poco más seguimos usando manos, pies y concentración… estamos cerca, una fuerte travesía a la izquierda y salimos a una última canal en la que subimos de nuevo a ensamble…
Empezando la faena

Amanece

Caos veraniego

Continuamos sueño

Vuelo libre

Los esquistos rojos... y rotos

Camino a la Arista cimera

Siempre en el horizonte...
  El Pirineo se extiende bajo nuestra mirada, el momento es mágico. Otra vez aquí arriba. Se acercan recuerdos y la compañía de Cester como el tercero de cordada mientras parece que una lagrima quiere asomar después del esfuerzo y la alegría de estar tan cerca del cielo. Foto de cumbre, repaso mental a las últimas catorce horas de aventura, ansiadas como la vuelta al calor de nuestros sacos, mil metros más abajo. El resto es un paseo, algún destrepe, muchas sonrisas y varios cambios de crampones y piolets… Reencuentro feliz en Oulettes, ya se ha hecho de noche, y nosotros celebramos con cerveza y sopa caliente que somos los cuatro alpinistas más felices de este valle….
Salimos....

Felicidad

Y otra tarde mágica de descenso eterno...

Magnitud

Un alto en el camino

Hidratamos...

Más rincones cercanos...

Se escapa la luz...

Mirando la línea

Y despidiendo al sol...

Desde casa... hoy no madrugamos!

Nos levantamos felices....y encima no nos toman en serio...